lunes, mayo 10, 2004

Cambio de Mentalidad

Este columnista de EarthWeb vuelve a meter el dedo en la llaga de la falta de "alineamiento" de la Tecnología con El Negocio. Y lo hace tocando - aunque sólo sea superficialmente - tres ideas fundamentales que inciden en un cambio radical de mentalidad por parte de los CIO.

Los responsables de tecnología de la gran empresa están habituados a tener una imagen muy depauperada frente a las áreas de negocio, que ven en aquellas áreas de sistemas y comunicaciones centros de coste muy onerosos que , fundamentalmente, sirven para producir quebraderos de cabeza a los encargados del presupuesto; siendo esa imagen la que hace que los gerentes de TI estén permanentemente ocupados en una labor de desgaste importante, cuyo único objetivo es ganarse la credibilidad de los grandes jefes. Al final se consigue que Tecnología siga teniendo una consideración puramente operativa, alejada de toda consideración estratégica a nivel corporativo.

El autor, plantea la necesidad de conseguir que el área de Tecnología se oriente, no a minimizar los quebraderos de cabeza que produce al negocio, sino a "proporcionarle placer", buscando ganar capacidad de influencia a nivel estratégico dentro de la compañía. Y el que suscribe, cree que eso pasa por unos procesos de innovación integrados en el proceso estratégico de la empresa; una adecuada gestión de la demanda, que se pueda complementar con una actividad proactiva de I+D+i. No se trata de magia, ni de la palabra del gurú de turno; se trata de medidas que se plasman en un proyecto de cambio organizativo, cuyo objetivo debe ser desplazar la componente reactiva de los Sistemas de Tecnología hacia las áreas más cercanas a la capacidad de implantación y desarrollo, a la vez que se consigue integrar la estrategia tecnológica en la planificación estratégica a nivel de negocio. Evidentemente, esta última medida no es en absoluto trivial, puesto que implica la existencia de alguna unidad operativa, cuyo valor añadido para el Negocio tenga una visibilidad clara, que le permita disponer de recursos para realizar una labor de investigación tecnológica a largo plazo, y que desde luego no es compatible con la consideración que tienen las tradicionales unidades de I+D en empresas del sector usuario TIC: indefinición de objetivos, problemas para la composición de equipos de trabajo, sistemas de gestión del conocimiento inadecuados... y, en general, un concepto de la Innovación más pegado al desarrollo informático, al laboratorio de I+D en empresas industriales y muy poco desarrollado en entornos de servicios. Es decir, que la "i" del I+D+i sigue siendo minúscula, no sólo en tamaño y en significado, sino en su entendimiento dentro de la lógica del Negocio.

Creo que sería muy útil para la gestión del cambio, conseguir que los responsables, tanto de Tecnología, como de Negocio, se preocuparan por conocer las medidas que se han adoptado a nivel político (hablo ahora de la UE y del Plan I+D+i 2004-2007 del MCYT español) para apoyar al sector privado, que aceptaran el compromiso y que utilicen las herramientas que se van habilitando para ese fin, que no son pocas.

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