Si el consultor de turno te vendió la moto y te endiñó el ERP del momento, no tienes por qué vivir resentido toda la vida pensando en partirle las rodillas al elemento en cuestión; con un poco de sentido común y buena voluntad, verás como descubres alguna utilidad para ese pedazo de paquete software que te iba a solucionar todos los problemas... Sigue los consejos de este chaval y verás cómo todavía puedes salvar el culo y hasta quedar como un héroe con el más CEO de la empresa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario