
Ayer se presentaba en el IIES el último cuaderno del GRETEL, "El desarrollo de la VoIP y sus Implicaciones Regulatorias". El formato elegido fue el de mesa redonda. Un éxito de asistencia que se sustenta en el vino español del final.
Tal y como muy bien apuntaron los ponentes, el objetivo del informe de marras no era otro que ayudar a plantear el debate sobre la VoIP de forma ordenada; de manera que el documento se dedica, básicamente, a plantear una serie de escenarios regulatorios para el desarrollo de la VoIP. Los escenarios planteados son cinco:
1.- La VoIP se considera como un servicio de datos, manteniéndose el "statu quo" actual.
2.- Se configura un mercado separado de VoIP sobre acceso de banda ancha; se dispondría de una numeración específica y unas condiciones de interconexión con el sistema de telefonía tradicional limitadas. Sustentado en el miedo al deterioro de las condiciones de prestación del servicio de voz disponible al público, que puede provocar la apertura de la red de telefonía convencional a nuevas soluciones.
3.- Regulación específica, con numeración específica. Puede ir en contra del principio de neutralidad tecnológica aunque, operativamente, sea más conveniente y, de hecho, los paises pioneros en la adopción de la VoIP están optando por esta alternativa.
4.- Regulación específica, con numeración geográfica. Puede suponer un obstáculo a la movilidad; aunque una interpretación más flexible de esos conceptos podría ayudar.
5.- Revisión del modelo regulatorio. Este escenario plantea la verdadera revolución que está provocando el IP, como elemento catalizador en el fenómeno de convergencia, al menos, en el nivel tecnológico. Pensando en aquello de "IP sobre cualquier cosa y todo sobre IP que nos enseñaban en 'La Eskuela', nos dirigimos hacia un mundo de verdadera neutralidad tecnológica, por simple homogeneización, donde se podrá aumentar, de forma natural, el grado de competencia, en este caso en servicios de voz, entre plataformas e intra-plataforma.
Para el que suscribe, estos escenarios, más que como tales, habría que verlos como fases en la evolución del servicio de voz, hacia un escenario de convergencia real, tecnológica y de servicios.
El debate que se abrió con la mesa redonda giró en gran medida en torno a estos conceptos de convergencia; aunque también salieran a colación las preocupaciones por aspectos cruciales que no se deberían perder del actual servicio de voz disponible al público, como son los servicios de emergencia y localización o la interceptación legal de comunicaciones y retención de datos. También surgirían temas como la calidad y fiabilidad del servicio actual, con los míticos cinco nueves, el problema de la numeración como recurso limitado o el peligro de abrir las redes de comunicación de circuitos a la inseguridad del mundo de las redes de conmutación de paquetes, en concreto, de Internet.
Resultaba esperanzador ver como alguno de los miembros de la mesa, que venía de la CMT, planteaba la necesidad de cambiar el propio papel del regulador hacia una función de facilitador, concentrando sus esfuerzos en ir eliminando regulación obsoleta que sólo contribuye a la obstaculización del devenir natural en la innovación tecnológica y, en su caso, preservando las características que se consideren irrenunciables de los servicios actuales. Se llegóa a plantear la posibilidad, muy coherente, de que el propio concepto de numeración pierda por completo su significado en un escenario de convergencia real de servicios, en el que la voz será sólo uno de sus elementos. También había una línea de argumentación, desde mi punto de vista más cortoplacista, referida a la necesaria asociación de la VoIP con el mercado de banda ancha: insisto en que me parece una situación coyuntural.
En el documento se incluye también la contestación a la consulta pública de la CMT sobre VoIP, así como una semblanza de las posturas iniciales de los estados miembros de la UE respecto a la regulación de la VoIP, mostrando la diversidad de enfoques y la dificultad que se espera de un futuro proyecto de armonización.
Aunque no se mencionó de forma explícita, creo que la postura de la FCC, como caso de estudio de uno de los pioneros, tanto en el desarrollo de la tecnología, como en la aproximación al problema regulatorio, se ha tenido muy en cuenta o, al menos, se ha tomado como una referencia valiosa.
Finalmente, no puede dejar de hacer algún comentario acerca de la incapacidad manifiesta de los colegas para evitar los comentarios autocomplacientes en el entorno gremial del colegio; así como destacar la clara incapacidad dialéctica de un colectivo profesional llamado a liderar el camino hacia la Sociedad de la Información y el Conocimiento.
El próximo cuaderno tratará sobre el audiovisual, pretendidendo servir como contribución al comité de sabios reunidos por el gobierno para poner un poquito de orden en uno de los sectores tradicionalmente más viciados de nuestra economía.
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