Al final ha sido Lenovo la alternativa por la que ha optado Palmisano; un productor que ya contaba con el 27 % del mercado chino y que, combinado con IBM, tendrá prácticamente un tercio del mismo. El acuerdo, la venta del Personal Systems Group por 1.750 millones de dólares se parece más a una especie de joint venture en la que IBM se queda con una participación minoritaria del 18,5 % de la nueva compañía, que trasladará su sede a NYC y será dirigida por la gente del PSG, Stephen M. Ward Jr. como CEO y Fran O'Sullivan como COO.
Se trata de un movimiento que sigue la lógica de la estrategia de la era Palmisano de desplazarse hacia los servicios, alejándose de negocios más tradicionales que se han vuelto excesivamente competitivos y cuyos márgenes resultan hoy ridículos: 70 millones de beneficios antes de impuestos apartir de unas ventas de 9.400 millones de dólares. Parece que todo el mundo coincide en afirmar que este movimiento mejorará el margen operativo de IBM, tal como reflejan las cifras de 2003 modificadas - sin el negocio de los PC. Pero también surgen otras consideraciones de todo a cien, como los riesgos asociados a la gestión de una compañía global fruto de dos culturas aparentemente contrapuestas como son la americana y la china o el hecho de que la empresa resultante no estaría en condiciones de competir con los sistemas de BTO y venta directa de Dell. Aún así, IBM podrá seguir sacando algunos beneficios de la reventa de PC y Lenovo se convierte en el tercer fabricante de PC a nivel mundial.
La nota de prensa de Lenovo...
En IBLNews...
Actualización
Entre esas consideraciones de todo a cien, también está el hecho de que IBM se ha colocado en una posición francamente buena para hacerse un hueco en una economía, como es la china, en pleno proceso de expansión; destacando el posicionamiento de Lenovo en las instituciones estatales del país asiático. Aunque la acción del fabricante chino ha respondido con bajadas - de hasta un 4 % el miércoles - y sigue preocupando entre los analistas el previsible choque de culturas tras la adquisición: una operación que se ha cerrado con el pago por parte de Lenovo de 650 millones de dólares en metálico y 600 millones en acciones, constituyendo los 500 millones restantes, el montante de la deuda sumida por el comprador.
La gente no tiene muy claro el sentido de la adquisición; Lenovo ha adquirido un negocio que prácticamente triplica su propio tamaño. Aún así hay analistas asiáticos que hablan de unas sinergias antes de impuestos que se calculan en torno a los 200 millones de dólares para 2007, estimándose, además, un incremento en los beneficios de un 9 % en 2006 y de un 18 % en 2007. Insisto en que se trata del tercer fabricante mundial, tras Dell y HP, orientado principalmente al mercado empresarial y que funciona, a diferencia del gigante norteamericano, con una extensa red de distribuidores, constituyéndose IBM como el más importante de ellos, con un negocio de reventa del que pretende seguir obteniendo beneficios.
Creo que el aspecto más importante de la operación es el posicionamiento de IBM en el mercado asiático, más que la mejora operativa que se pueda haber conseguido con el abandono de un negocio en claro declive. Con esta presencia en China y sus movimientos estratégicos hacia el outsourcing en India, el gigante azul ha cubierto el continente asiático. Ahora falta ver si apuesta también por Brasil como la gran promesa que muchos auguran en América.
No hay comentarios:
Publicar un comentario