Uno de los desafíos más importantes a los que se enfrentan las operadoras de Telecomunicaciones es, desde hace ya mucho tiempo, la convergencia; y, gracias a la tecnología IP, se está convirtiendo en una realidad palpable. Uno de los servicios tradicionales de las Telcos de toda la vida, el Servicio Telefónico Disponible al Público (STDP) se está viendo "amenazado" por la revolución que está suponiendo para la estrategia inmovilista y anacrónica de las operadoras, la penetración de la tecnología de Voz sobre IP (VoIP) y la proliferación de servicios de Telefonía IP gratuitos en Internet, gracias a la generalización de los accesos de Banda Ancha.
Los agentes del hipersector involucrados han seguido con interés las evoluciones de la FCC norteamericana y han instado a la autoridad reguladora nacional, la CMT, a que se manifieste al respecto; como resultado de lo cual, se convocó una consulta pública - iniciada en mayo de 2004 y cerrada en agosto - cuyas conclusiones se han aprobado en la sesión del pasado tres de febrero.
Según parece, en esas conclusiones se acuerda una regulación "mínima" - según leo en CincoDías vía Madri+d - que incluye la adopción de un rango de numeración específico, con las mismas características geográficas de la telefonía tradicional. Una decisión aplaudida por la patronal Asimelec, que considera "imprescindible" la asignación de una numeración específica, según publica El Mundo. Me llama la atención el hecho de que se contradigan ambas informaciones en el "pequeño detalle" de la numeración geográfica, pues sería un obstáculo importante a la característica de movilidad - nomadismo - que proporciona la Telefonía IP. Aunque es posible que el malentendido surja de considerar el "Escenario 4" propuesto por el Gretel en su informe, donde se propone "una interpretación flexible del concepto de numeración geográfica".
Si nos fijamos en las conclusiones, podemos leer:
"Las respuestas a la consulta se han inclinado mayoritariamente por considerar a los servicios de VoIP como servicios diferentes, en mayor o menor medida, de los servicios telefónicos tradicionales o 'servicio telefónico disponible al público STDP'. En ese sentido se opta por la opción más permisiva o desregulada de la VoIP."
Parece que las respuestas han planteado dos enfoques bien diferenciados: uno consistente en tratar la Telefonía IP como un STDP "extendido" y, el otro, apostando por tratarla como un Servicio de Comunicaciones Electrónicas - SCE - completamente diferenciado, con sus características propias de nomadismo y susceptibilidad de convergencia con servicios multimedia, que debería interoperar con el STDP. Este enfoque es más acorde con los resultados de la consulta pública realizada en junio por la CE - y que recibiera importantes contribuciones - además de que sería coherente con el principio de neutralidad tecnológica.
Sobre la numeración, podemos leer lo siguiente:
"Las respuestas a la consulta han sido bastante claras a este respecto, y el sector demanda una acción rápida sobre esta cuestión, apoyando mayoritariamente la atribución de numeración específica, tal y como se sugería en los escenarios de laconsulta. Asimismo las experiencias en otros países son coherentes con esta decisión.
La numeración específica debe ser no obstante, en la medida de lo posible, tecnológicamente neutral y, por tanto, serían las características asociadas al tipo de servicios lo que podría hacer que una numeración diferente de las actuales se acomodase mejor. En este sentido características como el nomadismo o posibilidad de reubicación de acceso, la necesidad de un acceso de banda ancha o la capacidad de combinar servicios multimedia en la misma comunicación, se encontrarían entre las caracterizadoras de esta nueva generación de servicios. [...] un buen número de agentes entiende que si bien la numeración específica se acomodaría mejor a las distintas prestaciones asociadas a los servicios de VoIP, tales como el nomadismo, creen también conveniente que los operadores puedan además usar la nueva numeración geográfica tradicional, bien hasta que el nuevo tipo de numeración sea atribuida o bien de forma permanente, flexibilizando la interpretación sobre el uso posible para la numeración geográfica. [...] la opción de asignar numeraciones geográficas con nomadismo limitado se contemplaría como una solución válida sin perjuicio de la atribución de numeración específica."
La portabilidad y la interceptación de las comunicaciones, también han recibido cierta atención, y merecerían un análisis más en profundidad. Pero, me ha resultado más llamativo, el comentario acerca del acceso y la prestación de los servicios de emergencia:
"El sector parece reconocer las actuales limitaciones de la tecnología IP en relación con la posibilidad de identificar la localización geográfica del usuario sin intervención expresa de éste cuando accede desde un acceso distinto del habitual (pe. asociado al contrato) y, por tanto, se pide una interpretación flexible y una relajación de la obligación en línea con el artículo 26 de la Directiva 2002/22, es decir, "dentro de las posibilidades tecnológicas de las redes" ó "en la medida en que sea técnicamente posible". En particular algunos operadores han pedido esta relajación especialmente cuando el servicio es del tipo 'segunda línea'."
Como propuestas de acción, se recogen "la atribución en el actual espacio de numeración no atribuido de un nuevo rango de numeración N-XYABMCDU con 100 millones de números específicos para servicios de comunicaciones electrónicas de VoIP con reubicación de acceso (nomadismo) y capacidad de servicios multimedia; permitir el empleo de la numeración geográfica para servicios de comunicaciones electrónicas de VoIP [...] limitando el nomadismo al ámbito del distrito geográfico telefónico." y el compromiso de la CMT para la modificación de "la Circular 2/2004 sobre la conservación de la numeración, de 15 de julio, a fin de concretar las modalidades de portabilidad que afectan a otros servicios con numeración telefónica" para que contemple los distintos casos de movilidad, considerada la Telefonía IP como SCE.
Esto es lo que está pasando aquí, pero por ahí fuera se vive la excitación de la Telefonía IP en el entorno corporativo, donde ha vuelto a convertirse en el proyecto estrella, con casos sonados, como el de Ford o el de BoA. Aunque también han comenzado a surgir los problemas de seguridad, sobre todo relacionados con problemas de denegación de servicio y spam; un desafío que ha llevado a algunos de los actores más importantes del escenario de la VoIP a constituir una asociación dedicada, precisamente, a la seguridad en las comunicaciones de VoIP - VoIPSA - que veía la luz esta semana. Con un escenario así, no hay que dejarse llevar y vale la pena tener en cuenta ciertas consideraciones básicas, de sentido común, sobre todo si nos toca desempeñar el papel de CIO, con la presión que puede suponer tener que equilibrar las responsabilidades como "agente del cambio" en la compañía, con la propia cultura de la empresa, que no siempre tiene porqué encajar con la nuestra.
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