jueves, marzo 03, 2005

Diario de sesiones

Sí amigos; me he vuelto a pasar por el IIES con objeto de asistir a la presentación del último trabajo del GRETEL, "El Sector Audiovisual y su Evolución. La Televisión. Retos y oportunidades". Se trata de un informe sobre un sector que ha saltado al candelero de la opinión pública, con la conclusión de los trabajos del Comité de Sabios y todo el revuelo que se ha generado alrededor de su informe. De hecho, el informe de marras, ha servido como documento de trabajo para ese comité y su publicación ha tenido que esperar hasta que se han hecho públicas las recomendaciones de los expertos.

La presentación fue orquestada por el Bueno de nuestro decano - Enrique Gutiérrez Bueno - y las ponencias corrieron a cargo de Claudio Feijoo, que nos hizo una lectura libre del resumen ejecutivo, Pepe Beaumont, que lo describió en formato pepete y lo leyó en una intervención que se hizo especialmente larga y, finalmente, Paco Mellado, nuestro prudente - y siempre correcto - vicedecano que se ocupó de establecer de una forma clara y meridiana la postura del Colegio en lo que respecta al impulso decidido de la Televisión Digital Terrestre - que no Terrenal, como aclaró nuestro buen decano - más conocida por sus siglas TDT o DTT en inglés.

Claudio nos habló de transparencia; que quiso concretar en la necesidad de establecer unos objetivos de servicio público claros, con unas métricas bien definidas, que sirvan al órgano de control para determinar el grado de cumplimiento de aquellos objetivos. Habló también de sentido común, en la búsqueda de los métodos más eficientes para llevar esos objetivos hasta los ciudadanos y de coherencia en la búsqueda de las fuentes de financiación más adecuadas al modelo de negocio que se adopte. Claudio quiso, hablando en representación del GRETEL, dar una "receta", bastante clarita, con tres ingredientes, para afrontar con ciertas garantías los retos que se le presentan al sector en este momento tan señalado en que se aproxima el apagón analógico. La receta sintetizaba, de alguna forma, las tres dimensiones del proceso de evolución del sector, que han querido destacar en este informe, a saber: la dimensión social, donde se ha hablado de pluralismo, de interés general y de servicio público o de la protección de los derechos básicos de los ciudadanos; la dimensión de mercado, donde se ha querido buscar el camino hacia un proceso de liberalización, similar al vivido en los mercados de comunicaciones electrónicas y que nos lleve a una situación donde sea la defensa de la competencia la que regule esos mercados; y, como tercera dimensión, se ha hablado de la dimensión tecnológica - con la digitalización y la interactividad como ejes de desarrollo y el formato de alta definición como catalizador del mismo - asociada al desarrollo de nuevos modelos de negocio, que trasciendan el actual basado en el reparto de la "tarta publicitaria" y los contenidos de pago para dar lugar a un modelo convergente basado en la interactividad.

Pepe, también pasó por encima de esos temas que presentaba inicialmente Claudio; aunque lo hizo de una forma más estructurada y pausada, siguiendo la secuencia de elaboración del informe, comenzando con el proceso operativo que los llevó a emitir un diagnóstico del macrosector audiovisual, para luego elaborar una serie de propuestas de actuación, más o menos concretas que contenían elementos de esas tres dimensiones. Se mencionó en esta ponencia - y se volvió luego, en el debate, sobre ello - la importancia del concepto de servicio público y su relación con el de servicio universal, así como del debate entre éstos y los servicios de interés general. Nos remitió el ponente a los criterios de la Comisión Europea al respecto, es decir, la vinculación de ese servicio público con criterios de rentabilidad social, eficacia económica, calidad, excelencia, información equilibrada, capacidad de innovación, creatividad, independencia, promoción de la diversidad cultural y lingüística... y se mencionó la jurisprudencia que se estableció al respecto tras la sentencia Altmark de 24 julio de 2003.El caso es que, Pepe, quiso destacar, como colofón, la propuesta del GRETEL para la creación de una especie de "regulador convergente", en base a un modelo dual, que considere separadas las tareas de protección del mercado - en manos de ese regulador convergente, que podría ser la propia CMT - y la protección directa del usuario - asumida por el Consejo Superior del Audiovisual. Un modelo que supone un reparto de competencias, además de la necesidad de una labor de coordinación entre los niveles estatal y autonómico. En fin, es una propuesta; que luego recibió algún comentario entre el público al respecto del referente británico, OffCom, como modelo a seguir, siempre por delante en materia regulatoria, incluso si se le compara con la CE, tal como reconocía Claudio en el debate.

Paco se centró en establecer "claramente" la posición del Colegio ante el desarrollo de la TDT. Dejó muy claro el objetivo debe ser cumplir con los plazos para el apagón analógico que, según el acuerdo del Consejo de Ministros de 30 de diciembre, se adelantaría a 2010. El vicedecano quiso también expresar el compromiso de colaboración por parte del Colegio, con los trabajos para la modificación del Plan Técnico Nacional de Televisión Digital, aunque también quiso llamar la atención sobre una supuesta incoherencia entre las acciones que siguieron a ese Consejo de Ministros, en referencia al proyecto de ley de Medidas Urgentes para el Impulso de la Televisión Digital Terrestre y a la certificación del CATSI al mismo, que levantó ampollas entre las televisiones privadas. El señor Mellado también pasó sobre el concepto de servicio público y servicio universal, relacionándolos mediante los requisitos de cobertura de la TDT que, aunque legalmente, establecen un 95 % del territorio nacional, deberían, dijo, asegurar al menos, el mismo grado de cobertura que los programas analógicos, en el periodo de transición.

En el debate, surgieron algunas cuestiones molestas, algunas de las cuales ya he mencionado más arriba; pero destacó la primera de las intervenciones, por parte de Aquilino Morcillo, en la que se le reprochó a la mesa el hecho de no haber entrado en el tema de la posible concesión de licencias analógicas que estudia el Gobierno, dada la función social que debería corresponderle al COIT, como entidad de derecho público que es, con cierta autoridad y una innegable responsabilidad social. En la respuesta, entraba al trapo Paco, puesto que se preocupó, a mi juicio, en exceso, de sacrificar esa proactividad en el papel social que del Colegio se reclama, en aras de una prudencia institucional que recuerda otras épocas. Tras vencer su inicial reticencia a comentar lo que quiso calificar de rumores en su ponencia inicial, nuestro vicedecano se decidió a plantear su argumentación, de forma un tanto irónica, alrededor de dos posibles escenarios: un escenario A, donde el supuesto interesado en una licencia para emisión en analógico, lo hiciera sobre unas frecuencias ya en uso, lo cual no supondría mayor problema; y un escenario B, donde hubiera que habilitar frecuencias para esa nueva licencia, con todo lo que conllevaría en despliegue de equipos de emisión y modificación de instalaciones en recepción.

También se habló en el coloquio acerca del número de canales máximo que admitiría el modelo de TDT, en términos de comensales para repartirse la supuestamente ilimitada tarta publicitaria; lo cual dio lugar a algún comentario sobre la sostenibilidad económica de la producción de contenidos y el impacto que ha tenido la digitalización en los costes repercutidos sobre estos eslabones "aguas arriba" en la cadena de valor clásica. Así mismo se mencionaba de forma recurrente el cambio paradigmático que supone, en el nuevo escenario de TDT, dejar de considerar al espectro radioeléctrico, como el recurso limitado y "limitante" para los estudios de viabilidad; un aspecto que dio para mencionar las redes de frecuencia única y, en la mordaz respuesta del vicedecano, sirvió para meter cizaña en el hipotético caso de que hubiera que buscar más frecuencias analógicas, dadas las dificultades de alguna cadena para hacer el paso de VHF a UHF.

No he pretendido ser exhaustivo en esta breve crónica, sino tan sólo, destacar los temas que me parecieron más interesantes. Quien esté interesado en el informe, podrá encontrarlo en la Web del COIT.

Ya sabéis, el apagón se acerca; gritemos todos "I Want my DTT" si no queremos quedarnos a oscuras.

Ver las entradas HDTV y Digital Television en Wikipedia, para obtener más recursos al respecto.

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